Este mes está especialmente dedicado a las Misiones, a la Oración y Reflexión sobre la dimensión misionera que es la razón de ser de la misma Iglesia.
El objetivo de la misión de la Iglesia es iluminar con la luz del Evangelio a todos los pueblos en su camino histórico hacia Dios, para que en Él tengan su realización plena y su cumplimiento. Debemos sentir el ansia y la pasión por iluminar a todos los pueblos, con la luz de Cristo, que brilla en el rostro de la Iglesia, para que todos se reúnan en la única familia humana, bajo la paternidad amorosa de Dios.
Mateo 9,35-10,8